La carboxiterapia es utilizada para tratar diversas condiciones dermatológicas y estéticas.
- Reducción de grasa localizada y celulitis: El CO2 ayuda a desintegrar las células grasas (efecto lipolítico) y a mejorar la apariencia de la piel con celulitis.
- Rejuvenecimiento de la piel: Estimula la producción de colágeno y fibras elásticas, mejorando el tono y la elasticidad de la piel, y reduciendo la flacidez, arrugas y ojeras.
- Tratamiento de estrías y cicatrices: Ayuda a disminuir y mejorar el aspecto de estrías y cicatrices, incluyendo marcas de acné.
- Aplicación: Un especialista capacitado inyecta pequeñas cantidades de CO2 directamente en la zona a tratar mediante microinyecciones.
- Duración y sesiones: Cada sesión puede durar entre 15 y 30 minutos. Generalmente se recomiendan de 10 a 15 sesiones, con un día de descanso entre ellas.
El CO2 es un gas que el organismo produce y elimina de forma natural, por lo que es un tratamiento seguro cuando es realizado por un profesional cualificado.
Contraindicaciones
Aunque es un procedimiento seguro, existen contraindicaciones importantes que deben considerarse.
No es recomendable en casos de:
Cardiopatías descompensadas.
Hipertensión arterial no controlada.
Trombosis venosa profunda o tromboflebitis.
Anemia severa, insuficiencia renal o respiratoria.
Epilepsia.
*Es fundamental que este procedimiento sea realizado por un médico o esteticista capacitado bajo supervisión médica en un entorno clínico adecuado.

















